|  | 01.08.2004
¿Vas de pesca? Wolle Weber te mostrará como hacerlo.
El barco pesquero pintado en azul cabeceaba en sus amarras al tiempo que el patrón mantenía en alto la mayor captura del día: un cazón joven de unos 10 kilos. Alrededor de él había diferentes pescados, como pargos, meros y gallinetas, todos capturados esa misma mañana cerca de Bolonia y con un estupendo aspecto comestible.
El barco pesquero pintado en azul cabeceaba en sus amarras al tiempo que el patrón mantenía en alto la mayor captura del día: un cazón joven de unos 10 kilos. Alrededor de él había diferentes pescados, como pargos, meros y gallinetas, todos capturados esa misma mañana cerca de Bolonia y con un estupendo aspecto comestible.
A Wolle Weber y su amigo Lito el viaje les llevó cinco horas en total: una hora para llegar a los arrecifes, tres horas pescando y otra hora de vuelta al puerto de Tarifa otra vez. A veces se emplea más tiempo, y la captura varía en función de la época del año. El pez más grande que Wolle ha llegado a capturar fue un atún de 405 kilos.
Wolle, cuyo amor por la pesca data de sus primeros días en Tarifa hace 20 años, ha fundado ahora su propia empresa de pesca deportiva, y tiene tres barcos a su disposición. Él y Lito, al que Wolle describe como “el mejor pescador de Tarifa”, salen con grupos de hasta seis personas por vez desde el pintoresco puerto pesquero de Tarifa para encontrar a lo largo del Estrecho de Gibraltar los mejores lugares, sólo conocidos por aquellos que durante mucho tiempo han mantenido contacto con la comunidad local de pescadores. 
Partimos del puerto para una vuelta de prueba, bordeando la misteriosa Isla de las Palomas y navegamos suavemente por el Estrecho mientras Wolle hacía amplios comentarios sobre la variedad de peces que podríamos encontrar (más de 20) y los mejores lugares para capturarlos. Como él prefiere el anticuado método de caña y sedal, sujeta un señuelo que parece un colorido pececillo al extremo del sedal
Una vez que se ha lanzado el sedal, el barco toma velocidad para que los peces hambrientos persigan al cebo artificial al pasar éste velozmente a través del agua. Si uno cae en la trampa, el sedal da un fuerte tirón y es el momento de rebobinar.
El barco en el que estábamos es pequeño pero fuerte, con un motor interior de 30 CV. La mayor de las dos cañas a bordo es capaz de aguantar un pez de hasta 100 kilos. En Julio y Agosto, además de mucha captura, hay mucho que ver, como tortugas inmensas, atunes, peces voladores y delfines. Una nevera repleta de cerveza, vino y bocadillos ayuda a pasar el tiempo de manera incluso más agradable, y Wolle no deja de contar anécdotas divertidas acerca de sus experiencias.

Su carrera ha abarcado muchas esferas diferentes. En su nativa Colonia estudió ingeniería, y fue en Tarifa donde se creó por primera vez un nombre como diestro fabricante de tablas. Después estuvo una temporada manteniendo molinos de viento, seguida de nueve meses en Costa de Marfil, donde estuvo ayudando a construir un catamarán. Sin embargo, cuando la guerra saltó a las calles, hubo saqueos de masas y Wolle lo perdió todo. Sin darse por vencido, volvió a Tarifa y se metió de lleno una vez más en la pesca.
Los viajes se pueden reservar por adelantado, pero los horarios finales de las salidas dependerán de las condiciones de cada momento. Obviamente, no sería posible salir con un viento de levante huracanado y siempre merece la pena llevar un sombrero y protección solar.
Información: Tel 646846981 y www.windtarifa.com/sportfishing
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